Enamorarse de una Adolescente (1)
Aquel día, recibí un llamado que no esperaba. Un amigo de la infancia que no visitaba hace mucho tiempo, pero que nunca dejé de llamar. Me alisté a salir y fui en busca de Angélica, mi novia. Era una noche tibia y un poco húmeda, con una débil y creciente luna. Más aun, cuando en aquellos días, todavía estaba con mi novia, con la que llevábamos algún tiempo de relación. Antes de llegar decidimos comprar algo para beber y amenizar la velada. No pasaron muchos minutos para llegar a aquella pequeña casita, con su toque familiar que tanto destacaba a la mujer de mi amigo, que en ese tiempo esperaba a su primer hijo. Cuando llegué a la casa de Iván sin ninguna expectativa, había sido una jornada de duro trabajo en aquella apartada localidad y lo único que pasaba por mi mente era compartir un rato agradable. El ambiente estaba cálido y un tenue aroma a incienso en el hogar, me hacía presagiar que la noche sería muy entretenida.
Entramos a la sala y en ese momento vi a una bella muchacha, la cual llamó inmediatamente mi atención. Su belleza era asombrosa, no recuerdo haber visto algo parecido. Llevaba su pelo suelto, una blusa blanca que hacia contrastar muy bien su tono de piel, una mirada inocente y sensual a la vez, una sonrisa abrumadora y un collar que destacaba muy bien que era una persona creyente.
Y tú no me vas a saludar – me dijo con una voz suave.
Emm, ¿yo? – pregunté torpemente.
Claro que si, o aparte de nosotros ¿hay alguna otra persona en esta sala? – me respondió sonriente.
Primera parte